14 diciembre, 2020

Caos

En la oscuridad parimos de forma obligada a nuestro nuevo yo,
se retuerce adolorido al ya no caber en nuestro cuerpo y lucha por tener vida propia.

Nos dejamos morir a punta de incertidumbres y malas decisiones para darle paso al nuevo ser.

Un ser que traerá consigo experiencias y 
malestares inéditos, pero con los mismos recuerdos y sufrimientos del pasado.

Vibrantes, 
llenos de nueva vida y ansiosos corremos por los caminos del presente para acumular recuerdos 
y saberes que nos permitan resistir a la realidad actual.

Resistimos lo que más podemos hasta la siguiente crisis que esperábamos tanto para derrumbarnos plácidamente sobre errores y negaciones, 
nos revolcamos de placer entre los sabores amargos de 
nuestra vida para darle forma al siguiente nuevo yo, 
como método de escape momentáneo, 
como forma de adaptación al entorno, 
como una nueva oportunidad.

Nos preparamos para el siguiente impacto,
pero esta vez con la certeza de poder sobrevivir al caos.

Sentido

Manzana dulce,
veneno fuerte,
tormentosa noche,
gris amanecer.

Ventiladas cortinas de humo desenmascaran lágrimas invisibles,
convirtiéndonos en seres mutantes y vulnerables...
expuestos a la incontenible realidad.

Amargo beso débil,
golpeteada mirada lejana,
absorbida sonrisa fingida,
rasgadas palabras del alma.

Descubrimiento

Empecé a vivir mi vida realmente a mi manera,
sin que me importe la opinión de los otros.

Llevo en mi piel tatuajes y aún faltan más,
uso ropa que me haga sentir cómoda y 
escucho música que me hace feliz.

Dejé de frecuentar lugares y personas,
dejé de repetir palabras que solo atraían negatividad y 
recuperé mis ganas de hacer lo que me gusta.

Estoy en un proceso donde transformo lo que hay en mí para convertirme en un mejor ser humano,
y sigo aprendiendo a conocerme profundamente para no obligarme a vivir situaciones solo para agradar.

En este punto no hay nada que me detenga.

Brújula

 ... y grité tu nombre a los cuatro vientos.

Los del sur me dijeron que habías pasado por sus calles desiertas,
los del este que llevabas otro nombre,
los del oeste que tu destino era incierto,
y los del norte no lograron reconocerte.

Corrí en direcciones opuestas siguiendo tus pasos,
y aún no logro encontrarte fuera de mis sueños.