06 julio, 2020

Mujer

Mujer fuerte,
Mujer sensual,
Mujer inteligente,
Mujer niña.

Capaz de sanar y crear,
Volar y jugar.

Mujer que teme pero se arriesga,
Mujer que quiere y lo consigue,
Mujer que aprende y crece.

Mujer.

Saltas al abismo sin mirar atrás,
Renaces una y otra vez...
Tres y cuatro, las veces que sean necesarias.
Te atreves a todo sin pedir más.

Mujer volátil,
Mujer creadora,
Mujer admirable.

Sueltas,
Brillas,
Bailas,
Besas,
Amas.

Única entre todas y
todas en una.

Oportunidades

Estamos hechos de oportunidades.

No desperdiciemos el tiempo llenándonos de odio, rencor, envidia, arrepentimiento y miedo cuando podemos invertir ese tiempo en activar nuestros sentidos para estar atentos a las situaciones que nos podrían dar nuevas experiencias para nuestra mente, espíritu y cuerpo.

Los sentimientos o pensamientos negativos nos llenan de falsos horizontes y malgastan nuestra energía haciéndonos creer que el mundo está en nuestra contra; otorgándole poder a los fantasmas mentales, nuestros y ajenos..

Para evitarlo debemos estar abiertos al aprendizaje en todas sus formas: nuevas sensaciones, personas y pensamientos.

Las oportunidades no solo nos las dan seres externos, también podemos dárnoslas nosotros mismos como prueba de confianza hacia el nuevo ser humano que creemos ser o somos. Y más que "podemos", debemos.

Cada mañana permitámonos demostrarnos que las lecciones vividas nos han entregado, por merecimiento, una nueva forma de ver el mundo; y que esto nos regala por añadidura paz y curiosidad. La conciencia nos empuja de a poco al razonamiento previo de cada acción nuestra, ayudándonos a evitar actitudes innecesarias, palabras banales y situaciones incómodas.

Al estar abiertos, de forma conciente, a nuevos conocimientos debemos también tener claro quiénes somos y en quién queremos convertirnos. No permitamos que seres humanos oscuros alteren nuestras creencias, ni tampoco dejemos que falsos iluminados nos hagan creer que somos algo que no va con lo que sentimos.

Piensa, siente, actúa.

Bajo esos parámetros impulsamos a nuestro yo interno para que trabaje en conjunto con nuestro yo externo. El accionar va de la mano con el presente y altera drásticamente el futuro. No hay mejor forma de vivir aquí y ahora que actuando en el momento preciso, sin falsos propósitos ni ocupaciones que impiden el paso de una solución.

Es ilógico creer que al aprender a identificar sentimientos, estar conciente de ciertas situaciones o al poder reconocernos sin necesidad de un espejo, podremos alcanzar un nivel de superioridad. No, todo lo contrario. Nadie es superior o inferior. Asimilamos el hecho de ser un pequeña partícula dentro de un multiuniverso que ha llevado consigo vida y muerte durante miles de millones de años. Pero ser una partícula trae consigo más que minimizarnos, es saber que aunque somos nada dentro de un todo, podemos generar cambios empezando con pequeñas acciones. Así logramos convertirnos de nada a la energía que puede mover ese todo si reaccionamos juntos. Dejando claro que la vida ya tiene su lista de reglas que permiten un justo funcionamiento del premio y castigo dentro de nuestro mundo conocido.

Naturaleza

De pronto fue como si los volcanes se activaran para permitir que mi furia salga a través de su lava,
como si las montañas entendieran mi angustia y 
empezaran a crujir para darme aliento,
mientras los mares se agitaban al compás de mis pensamientos para hacerme compañía.

Me dejé llevar por la corriente de aire,
fui parte de un torbellino de opciones y decisiones.
No era el fin del mundo, era el inicio de uno nuevo.

Del caos absorbí la experiencia y de los escombros renació mi esperanza;
del silencio brotaron nuevas ideas al mismo tiempo que la oscuridad me mostraba la luz guía.

Agité las alas de mi mente para fluir con mi naturaleza,
dejé de oponerme y obedecí sumisamente al latir de mi corazón,
a mis instintos de vida.

Nunca tuve más claro lo que tenía que hacer.


23 mayo, 2020

Culpa

No te culpes por querer un amor bonito.

Un amor sin limitaciones,
radiante y espeso,
intenso como tus ojos y delicado como tus manos.

No te culpes por querer un amor real.

Sin medias tintas ni escasa estabilidad,
rebosante de sonrisas y amables cuidados,
ligero de dudas y silencios,
cargado de primeras veces y amaneceres románticos.

No te culpes por querer un amor constante.

Estás lista para caminar sosteniendo la mano de tu futuro.
Te guardaste tantas caricias que es hora de soltarlas en el cuerpo indicado.
Tienes tanto amor que no mereces menos de lo que estás dispuesta a entregar.

No te canses de creer en el amor.

El amor sí existe,
acumula situaciones pasadas y
nace de un duro golpe en tu alma para
hacerte entender lo valiosa que eres
y lo que estás dispuesta a recibir.
El amor sí existe y después de ayudarte a crecer
se complementa con otra alma que ha pasado el mismo proceso
para juntos dar paso a una historia nueva y absolutamente diferente.

No te culpes por querer un amor completo,
hay gente que no sabe lo que vale y se conforma con mitades.

Tú no eres una mitad,
eres una poderosa mujer completa.

Llegará aquel que sepa apreciar tu imponente forma de ser y
te amará con tus simplezas y complejidades,
esperando reciprocidad, seguridad y calor.

No te culpes, tu amor bonito ha tardado un poco, pero está en camino.